
La tierra que te echaron encima también puede hacerte crecer
- irvinggarciafp
- 6 may
- 2 Min. de lectura
Hay momentos en la vida donde sentimos que algo dentro de nosotros fue cortado.
Una traición.
Una pérdida.
Una injusticia.
Un rechazo.
Una difamación.
Un fracaso.
O simplemente el cansancio de seguir luchando mientras todo alrededor parece volverse más frío.
Y muchas veces, cuando atravesamos esos procesos, sentimos que terminamos como un árbol cortado:
hechos pedazos…
sin fuerza…
sin dirección…
esperando solamente desaparecer.
Pero la naturaleza guarda enseñanzas que muchas veces el ser humano pasa por alto.
Hace muchos años, mientras observaba unos troncos cortados cerca de una casa, algo llamó mi atención:
aunque estaban partidos y cubiertos por tierra húmeda…
seguían intentando crecer.
Y esa imagen se quedó grabada dentro de mí.
Porque entendí algo importante:
La naturaleza de un árbol sano no es rendirse.
Es volver a crecer.
Incluso después de ser cortado.
Y quizás eso mismo ocurre con muchas personas.
Hay personas que han sido:
heridas,
rechazadas,
ignoradas,
traicionadas,
enterradas emocionalmente,
o atacadas injustamente.
Y aun así…
siguen intentando levantarse.
A veces el problema no es solamente el dolor.
Es la sensación de que el ambiente alrededor se volvió demasiado frío.
Frío emocional.
Frío humano.
Frío espiritual.
Hay personas que sienten que otros les echaron “tierra encima”:
críticas,
rumores,
desprecio,
indiferencia,
presión,
o palabras que lastiman.
Y eso pesa.
Claro que pesa.
Porque somos humanos.
Pero fue observando aquellos troncos que entendí algo que todavía sigo recordando hoy:
La misma tierra que parecía enterrarlos…
terminó ayudándolos a crecer nuevamente.
El ambiente húmedo.
La tierra encima.
La presión del entorno.
Todo eso…
se convirtió en parte del proceso de renacer.
Y quizás hay personas leyendo esto que necesitan entender algo importante:
No todo lo que cayó sobre tu vida vino para destruirte.
Hay procesos que, aunque duelen, también forman raíces más profundas.
Hay heridas que desarrollan fortaleza.
Hay silencios que producen reflexión.
Hay temporadas difíciles que revelan quién realmente somos.
Porque crecer no siempre ocurre en ambientes cómodos.
Muchas veces el verdadero crecimiento ocurre:
en medio del rechazo,
en medio del cansancio,
en medio de la tristeza,
o cuando sentimos que nadie entiende lo que cargamos.
Y aun así…
la vida sigue empujándonos hacia adelante.
Dios no prometió que nunca atravesaríamos procesos difíciles.
Pero sí nos dio algo poderoso:
la capacidad de levantarnos nuevamente.
A veces más lentos.
A veces heridos.
A veces cansados.
Pero todavía vivos.
Y mientras exista vida…
todavía existe propósito.
Quizás hoy sientes que las circunstancias te cortaron.
Quizás sientes que personas intentaron enterrarte emocionalmente.
Quizás estás atravesando un ambiente frío e incómodo.
Pero recuerda esto:
Los árboles más fuertes muchas veces crecieron después de las tormentas más difíciles.
Y si todavía tienes fuerzas para respirar…
todavía puedes volver a crecer.
🌱
— Irving García Velázquez
Promt1 Oficial






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